Gerard Depardieu y sus días en prisión

Hoy me gusta Gérard Depardieu, el prisionero injustamente encarcelado. El gran actor francés, tan jovial interpretando a Obelix, saca a relucir una fuerza impensada con Jean Valjean, el miserable, y sobre todo, con Edmond Dantés, el vengativo conde de Monte Cristo.

Depardieu y Malkovich juntos. Puedo morir feliz.

Un profesor de derecho que tuve condenó, muy sabiamente, a todos aquellos que exigen prisión y penas máximas a los acusados, sin tener en cuenta dos cosas: que el acusado podría ser inocente y, sobre todo, que una estancia en la cárcel, por muy corta que sea, no es exactamente un paseo por el parque.

Desde entonces, pienso muchas veces en cómo sería pasar un tiempo en la cárcel. ¿Es tan oscuro como parece? ¿Es aburrido? ¿Es peligroso? Debe serlo, porque si no, la comida dos veces al día y el techo sobre la cabeza no serían un castigo.

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